jueves, 17 de diciembre de 2009

Capítulo de Sweezy

La semana pasada nos repartimos los capítulos, y después lo pusimos en común en el grupo.¡Todo esto lo hicimos a escondidas del blog, así es que parece que no hayamos hecho nada! Por eso, voy a colgar mi resumen del capítulo que me tocó en gracia, y con el que pude transmitir a mis compañeros lo que había leido.

Un saludo

Pedro

El problema del valor cuantitativo

Los seres humanos tenemos necesidades básicas que deben ser satisfechas para seguir viviendo. La sociedad produce un trabajo total, y cada necesidad requiere una proporción que no puede ser cambiada por “la forma particular” de la producción. Cada una exige un volumen “distinto y cuantitativamente determinado”. Lo que si cambia históricamente es la forma en que estas leyes operan: si hay intercambio privado, la forma será “el valor de cambio de estos productos”.

el estudio del valor de cambio es el comienzo de la ciencia económica, y no su objetivo último.

Análisis de la relación entre las proporciones por las que cambian unas mercancías por otras y la fuerza de trabajo total de la sociedad (medida en horas)

MARX (p53) : si 2 bienes requieren = proporción de trabajo, entonces valen lo mismo (1 por1)
si el trabajador es más perezoso, la mercancía no vale más; hablamos del tiempo “socialmente necesario”
  • El trabajo calificado sí aumenta el valor: es como trabajo simple (o medio) multiplicado. Pero no podemos saber por el valor del producto qué tipo de trabajo lo produjo, sino que se averigua así:
  1. Diferencias de habilidad natural: se presupone que esto se manifiesta en cualquier puesto igual, así es que los pones a trabajar en lo mismo, y ves cuál es más hábil.
  2. Diferencias de entrenamiento: el trabajador cualificado está empleando su trabajo + (indirectamente) el de sus maestros. Se “mide” el valor de su entrenamiento, y ya está.
Cuando se trate de una combinación de ambos, tampoco hay problema para medir: se descompone.

(p55)Críticas: contra la constancia de la habilidad natural: ¡yo soy mejor en unas cosas que en otras de forma natural! Sweezy defiende que esto sólo vale para matemáticos, cantantes de ópera... no para trabajos obreros.

Para simplificar, desde aquí todo el trabajo se considerará simple (puesto que se puede descomponer el calificado en una proporción del simple). No sería legitimo abstraer así para otros temas. Aquí sí.


2EL PAPEL DE LA COMPETENCIA

la teoría de la oferta y la demanda es integrada implícitamente por las Teorías basadas en el trabajo, aunque luego digan no aceptarla:
Aceptan que, ,en sociedades primarias, si cazar un castor cuesta 1 día, y un ciervo 2, el ciervo valdrá el doble, y sería una situación estable....Pero¿Por qué? Porque si valieran igual, nadie cazaría ciervos... (A.Smith) Esto presupone que: 1, los cazadores están dispuestos a cambiar de presa. 2, que no hay barreras que se lo impida. Es decir, libre competencia, que permite que oferta y demanda estén equilibradas.

3EL PAPEL DE LA DEMANDA

A Marx se le acusa en falso haberse olvidado de la demanda; consideraba que “el valor de uso” es factor determinante de la cantidad de trabajo social que se debe emplear para cada cosa. No todo es igual de útil; hay necesidades más prioritarias que otras, lo que da distintas “intensidades relativas” de la demanda.

Pero Marx lo desdeña, no hace teoría de la opción de los consumidores porque..: 1) en el capt la demanda no depende tanto de las necesidades como de la distribución de los ingresos (reflejo de las
relaciones de producción. 2), salvo las básicas, considera al resto de necesidades como elementos dependientes del movimiento de la sociedad (“su existencia social determina su conciencia”). Los productores influyen profundamente en los gustos de los que demandan.

4 “LEY DEL VALOR” vs. “PRINCIPIO DE PLANEACIÓN”

La ley del valor resume las fuerzas actuantes en una sociedad productora de mercancías intercambiadas para satisfacer necesidades, y que regulan: las proporciones del cambio de mercancias; la cantidad producida de cada una; la asignación de fuerza de trabajo a cada rama de la producción.

Esto implica un orden, frente al caos que pueda parecer que hay en el mercado; aunque no esté centralizado y coordinado. Pero si hay planeación, ésta sustituye a la ley del valor en su lugar central, perdiendo su pertinencia e importancia. Son tan opuestas como capitalismo y socialismo.

5 EL VALOR Y EL PRECIO DE PRODUCCIÓN

El precio es la expresión monetaria del valor. Pero los “precios de producción” son modificaciones de los valores; las diferencias entre los “precios de producción” y los valores son resultado de algunos rasgos del capitalismo. (capt VII). Las desviaciones no son arbitrarias; responden a reglas.

6. PRECIO DE MONOPOLIO

Monopolio dificulta el funcionamiento de la ley del valor. El que oferta puede aprovecharse de las condiciones de la demanda; el precio y la cantidad producidas serán diferentes de una situación de competencia; pero estas diferencias no están sometidas a reglas generales

Aunque el monopolio afecte a las relaciones de valor cuantitativo, no afecta a las de cualitativo: no altera las condiciones sociales básicas de producción. Y tampoco nos impide medir cuanto “trabajo congelado” supone cada mercancía o conjunto de mercancias.

¿Sólo el hombre genera valor?

Esta entrada va vinculada a la anterior, pero por organizarme prefiero separarla. Hablaba allí del valor de lo no material; aquí del valor de lo que no es el trabajo del hombre.

Sin duda alguna, la llamada valiente de Marx para poner al hombre en el centro se engloba en un acto revolucionario: aquél que llevó acabo la Ilustración para la revalorización de un Ser Humano que durante tanto tiempo habia sido marginado como el vil gusano que no merecía ningún paraíso. De esta forma, en la teoría económica marxista se reivindica que nada añade valor si no es el trabajo del hombre. Es un tema que roza lo filosófico, y que me ha tenido la cabeza ocupada algún tiempo.

en el caso de la tecnología, me parece muy claro: es el hombre el que la desarrolla; ésta no existe de forma independiente. Por tanto, el valor añadido que una idea produzca -ya sea directamente o a través de su plasmación en una maquina- debe ser atribuida al hombre -entendido, además, como ser social-, no a la tecnología como tal. Sin embargo, al pensar en las materias primas, la cosa se me complicó.

Para salir del atolladero, recurrí al ejemplo concreto. ¿existe algo en el mundo que sea util al ser humano y que no produzca el ser humano? En seguida me vino a la cabeza "el oxígeno". Es decir, los recursos naturales que consumimos directamente, sin "trabajo" añadido. Ellos tienen un valor "original". ¿Es este valor dependiente de la acción del hombre, que lo recoje y da sentido? No lo parece...pero claro, el oxígeno no es un elemento económico. Probemos con el agua. ¿El agua en sí misma tiene un valor? sí...ahora bien, ¿cómo de legítimo sería pasar ese valor al precio? Desde mi mentalidad humanista no puedo evitar pensar: el agua es de todos los seres humanos de la Tierra. Por eso, no puede venderse como tal. Podrás cobrar la canalización, la administración que vigila su calidad o su embotellado. Pero no será legítimo cobrar su valor. ¡Esto no quiere decir que no lo tenga! ¡claro que lo tiene! Y si cuando les vendamos el agua a seres de otra galaxia, se lo cobramos. Pero entre "nosotros", no. Ahora, claro...¡que el problema está en defincir ese nosotros!

Materialismo contra idealismo y mi madre

Hace una semana en clase saltó el debate. Estábamos comentando los capítulos de Sweezy cuando algosnas voces discreparon con la postura de que los servicios no aporten nada sustancial a la economía; que no aporten valor.

Por un lado, es cierto que primero hay que comer para después poder pensar. Esta es la famosa pirámide de necesidades que el hombre debe cubrir. Parece lógico que podemos sobrevivir más tiempo sin recursos simbólicos que sin agua. Sin embargo, a largo plazo esto es mucho más cuestionable.

El hecho lo tenemos muy cerca: en nuestras sociedades occidentales avanzadas, donde pasar hambre es casi difícil, muchos ciudadanos vivimos "en un sin vivir". Nos agobiamos con falsos problemas, nos hallamos perdidos para definir nuestro yo y para proyectarlo hacia el futuro. Dios ya no da ninguna respuesta satisfactoria, y la Modernidad agota sus promesas de crecimiento infinito y felicidad por la via del conocimiento científico. En definitiva, la ciencia avanza, pero no somos más felices. Y aquí podríamos hablar de tantas formas de suicidio que nos rodean: desde las que pasan por el filo de un cuchillo, a las que ponen de excusa al alcohol y el volante para disimular un profundo desdén hacia la vida; hacia la propia y hacia la ajena.

Los recursos simbólicos, por tanto, son tan importantes para la vida como los materiales. Pero, ¿producen valor económico? Mi respuesta es que sí. Un buen profesor puede transmitir (con colaboración de sus alumnos) valor al futuro producto de sus alumnos. Pero, es más, un libro profundo y difundido es capaz de alimentar las más diversas actividades. Hay valores, por otro lado, que no son cuantificables ni acumulables, y que por tanto quedan a la sombra en las teorías materialistas más cientifistas. Por ejemplo, que mi madre cocine y limpie todos los días: su trabajo me permite a mí salir del hogar y reflexionar como lo estoy haciendo ahora. Pero es que mujeres como ellas -y pocos hombres, esperemos que cada vez más y compatible con el trabajo extramuros- son las que elevan la esperanza de vida de este país hasta límites inalcanzables para otros. ¡Nuestras casas están limpias y nuestra comida no es prefabricada! ¿No ayuda a la productividad de una economía que sus trabajadores estén sanos? ¿No añade entonces mi madre valor a través de la repetición de sus tareas interminables?

Pero, además, ¿no producimos mejor si el tendero de la esquina nos sonríe al vendernos el pan y nos pregunta por la familia? Y, para rizar el rizo: ¿No se supone que la economía está para pensar en cómo satisfacer las necesidades del hombre en un contexto de escasez? ¿y no son esas escaseces subjetivas? Quizás entonces deberíamos recurrir un poco al budismo la próxima vez que hablemos de la importancia de lo no material en la vida social.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Detrás del sin sentido...

Todos los días vemos en la tele la historia de algún asesinato. Vemos a la familia llorar sobre el calor de su pérdida y farfullamos porque la condena es "demasiado floja", porque "matar no cuesta nada". Pero pocas veces nos ponemos del otro lado para saber por qué ocurrió esa muerte. Nosotros estamos en una facultad de Ciencias Sociales; así es que nuestro deber es buscar estructuras detrás de los comportamientos... En este sentido, nadie nos pone al otro lado como Freddy. El video empieza con la segunda estrofa, pero la anterior dice:

Is this the real life?
Is this just fantasy?
Caught in a landslide
No escape from reality
Open your eyes
Look up to the skies and see
I'm just a poor boy (poor boy), I need no sympathy
Because I'm easy come, easy go
little high, little low
Anyway the wind blows, doesn't really matter to me, to me


Estamos por tanto atrapados en un mundo que ya no sabemos si es real o no, siendo llevados por el alud de lo que nos rodea. Y en ese contexto, se nos pide cordura: mirar de forma sincera y ver más allá... Después de esto, comienza la historia:



¿Quién pensó que un joven asesino tiene una madre a quien contarle su desgracia? ¿Quién que es consciente de haber tirado su futuro por la ventana? ¿Quién que "a veces desearía no haber nacido"? El personaje se siente expulsado de la sociedad por algo que ha hecho y no sabe ni cómo ni por qué. Su situación recuerda a la vida en la frontera de Bauman, siempre dentro de la sociedad, y aún así, siempre en movimiento. Por esto mismo, él se entrega, como Dios (la sociedad) manda. Y ahora es cuando ha entrado en el sistema de lleno, aunque sea como basura social. Nuestro personaje se encuentra en el centro del sistema de expulsión y almacenamiento de deshechos. Estamos en un juicio.

Un juicio que resulta incomprensible para el protagonista, y por tanto también para nosotros, decididos a ver el problema desde su perspectiva.

I see a little silhouetto of a man
Scaramouche, scaramouche,
will you do the fandango?
Thunderbolts and lightning
very very frightening me
Galileo, Galileo,
Galileo, Galileo,
Galileo Figaro


Pero algo sí se entiende: ¡Galileo! ¿Qué es Galileo si no otro condenado? Galileo representa la reclamación de que lo razonable debe prevalecer ante los dogmas -ante las leyes que, estén en la biblia o no, suelen convertirse en eso, en dogmas. ¿Y Figaro? Pues según wikipedia:

"Fígaro es un personaje de ficción, protagonista de una trilogía de comedias de Pierre-Augustin de Beaumarchais: El barbero de Sevilla, Las bodas de Fígaro y La madre culpable." "La obra es socialmente subversiva para la época, al ser los conflictos vistos principalmente desde el punto de vista de los sirvientes, en vez de ser estos meros espectadores de los conflictos de la aristocracia."

¡Pues ahí lo tenemos! Representa el giro coperniquiano que supone ver el mundo desde la perspectiva de los desfavorecidos...

I'm just a poor boy nobody loves me
He's just a poor boy from a poor family
Spare him his life from this monstrosity
Easy come easy go - will you let me go
Bismillah! No - we will not let you go - let him go

De repente, el personaje está entre los gritos de la masa, que han convertido su tragedia en el espectáculo con el que salir de la monotoría de sus vidas... La desesperación grita por entre sus labios dejando un rastro de despecho:

So you think you can stone me and spit in my eye?
So you think you can love me and leave me to die?
Oh baby - can't do this to me baby
Just gotta get out - just gotta get right outta here


La canción se acaba... Pero, ¿y el final? No hay final...esto es lo más descorazonador y lo que convierte a esta canción en un trocito de vida hecho belleza. Las historias reales no terminan; se quedan con nosotros sin saber si algún día serán retomadas. En cualquier caso, el alegato final es de desdén hacia todo y todos, hijo de la desesperanza:

Nothing really matters
Anyone can see
Nothing really mattered - nothing really mattered to me

Todo da igual, porque al final, todo se mueve, y nos dejamos llevar por los demás, Anyway the wind blows
... De aquí surge la gran pregunta de las ciencias sociales: ¿hasta qué punto somos responsables de nosotros mismos? ¿hasta dónde podemos culpar a las estructuras que nos rodean, que nos habilitan y nos limitan de nuestros errores? Aún más duro: ¿existe algo parecido a la libertad?

martes, 24 de noviembre de 2009

Resumen Lectura 5

Esta lectura se hace mucho más fácil, quizás por hablar de algo menos abstracto y más familiar: el proceso de investigación. Hoy voy a romper un poquito las normas: voy a evitar hacer un "resumen", y simplemente voy a destacar las ideas que considero más importantes a través de citas, y a comentarlas:

1-"cualquier observación es ya el sí misma un principio de análisis". Esto conecta con el texto anterior sobre las concepciones del mundo, que nos influyen desde el segundo cero de la investigación. Desde la elección del objeto, hasta su teorización y delimitación como tal, nos metemos a nosotros dentro de la investigación. No existe por tanto la objetividad positivista.

2- Lo que buscamos es la "esencia" de los fenómenos, "la relación interna que existe entre ellos".Esto da para un debate interesante. Algunos plantearían que en realidad en el mundo no existen tales conexiones, sino que somos nosotros quienes las ponemos con nuestra mirada para darle sentido al mundo. Sin embargo, al dejar un lapiz en el aire este cae. Existe una realidad interrelacionada que está fuera de nosotros. Ahora bien, no pienso que todo se pueda explicar como determinado por otro algo, y aún menos que todos las "causas" sean internas al sistema que estudiamos; simplemente, porque el sistema que estudiamos se reduce a lo que conocemos, y nosotros pretendemos ir más allá, a por las zonas oscuras que aún no existen para el hombre -o que no existen como científicas.

3- "Tener el espíritu lo más libre posible de todo tipo de prejuicios". Este tema es delicado. Por un lado, porque sin los "prejuicios" no habría juicio: ¿Cómo elegimos a quién/qué juzgar? ¿de qué le juzgamos? ¿Quién juzgará? No podemos salirnos de nosotros mismos del todo. Y, sin embargo, si somos conscientes -como mínimo, gracias a la intersubjetividad- de que algunas de nuestras "creencias" son más doctrinarias que racionales. Estas son con las que debemos tener cuidado, con las conscientes...y a poder ser, habrá que declararlas públicamente.

4- Hay que"encajar los resultados (...) en un esquema coherente". Otro tema de cierta complejidad. Primeramente, porque el esquema nunca alcanzará a reflejar la complejidad de la realidad -y ya critiqué ayer la idea de que la dialéctica pueda recuperar los elementos que anteriormente ya se han descartado-. Por otro lado, las contradicciones a veces pueden ser mucho más enriquecedoras que un dogma cuadriculado, pues estos últimos nos encierran en lógicas que pueden alejarnos mucho de lo humano. Así lo vio Hannah Arendt cuando critica los totalitarismo como monstruos generados a partir de un axioma y la aplicación fría de la razón. "Sacrificar" a los minusválidos puede resultar muy lógico si el objetivo es reducir los costes del estado, pero nos vacía de toda humanidad.

5 Para "formular una hipótesis" es importante "poseer una ardiente fantasía creadora". No puedo sino alabar esta forma de explicar que acercarse al mundo implica intentar imaginarlo en escalas distintas de la nuestra y de perspectivas varias. "Imaginación", la inventio y la visión espacial o como quiera llamarse serán de gran utilidad... e imprescindibles para generar pensamiento renovador y no repetir eternamente errores del pasado. "la fantasía sde complementa con la intuición, graicas a la cual el pensamiento no analiza todas las versiones mentales". No puedo añadir nada sin caer en nuevas alabanzas.

6- "esta ardiente fantasía creadora ha de estar controlada por una lógica ferrea y rigurosa". Es decir, que la razón mande en cualquier caso. No hace falta que vuelva a criticar a los totalitarismos como racionalismos (sin más "i" que la de la ciega ilusión de sus seguidores y de lo inapelable de as órdenes de la fría lógica) ,extremistas y mal asentados. La razón pone ayudas, da métodos, instrumentos para fines...pero la elección de los fines no puede dejárselo a ella por sí sola. Ahí tiene que entrar toda nuestra humanidad.

7- "la tercera etapa (...) consiste en comprobar rigurosamemente que las hipótesis formuladas corresponden con la realidad de los hechos". Sin embargo, esto no tiene por qué hacerlo el mismo científico. ¿O no sería relevante un trabajo sólo inductivo? Aunque lo ideal es completar el círculo entre Teoría y Realidad, esto no tiene en un sólo trabajo, aunque en realidad dicho recorrido circular se recorre una y otra vez a cada paso en la mente del investigador. En cualquier caso, como hemos dicho que lo caraterístico de lo científico es su capacidad de predicción -más que de explicaci´´on, lo que es un problema para fenómenos tan irrepetibles como los sociales-, será importante analizar la realidad desde nuestras teorías y comprobar sus fallas: pero será un proceso en el que antes de deshechar la teoría por completa, y en ausencia de mejor alternativa, tendremos que ir introduciendo puntos en un decálogo de excepciones a la regla general.

8." lo falso bien pronto evidencia su discordancia con" la realidad. El problema de esta frase es el concepto de realidad y de falsedad que aristóteles maneja. Esto se hace mucho más patente en las Ciencias sociales, donde el científico se ve poniendo categorías sobre personas que en ocasiones no están de acuerdo con dichas etiquetas. Así podemos, por ejemplo, analizar el sentimiento de pertenencia a una clase social en contraste con la clase social a la que se pertenece "en realidad". Al comprobar nuestras hipótesis, se requiere efectivamente un "fuerte espíritu crítico y autocrítico". Pero, de nuevo, no podemos criticar todo: hay una base que nos hace nosotros mismos de la que no nos podemos desprender. No es un problema nimio, pero no quiero enrollarme más.

9- El investigador individual no existe. Por un lado, porque se basará en su bagaje no consciente, en parte producto cultural de su sociedad. Por otro lado, porque recurrirá conscientemente al trabajo de otros, para apoyarse y enriquecerse.

10- "En toda verdad relativa (...) existe siempre un elemento de verdad absoluta". Esta frase de Lenin, que roza lo artístico, puede ser base para defender un mundo más tolerante. La Verdad solo puede conconocerse como suma de perspectivas: por tanto, eliminar al adversario solo es poner trabas en nuestro camino hacia el conocimiento.

11- "Las investigaciones y los libros de otros estudiosos únicamente son utilizables si el problema ya está planteado en la mente del individuo". Si no tiene importancia para el lector, ¿Qué importa lo que se haya escrito? "y son plenamente eficaces cuando dialogan con nosotros": cuando dejamos que entren en nosotros y lo contrastamos con nuestro yo.

12: "en la ciencia lo esencial es el método, ya que la visión de la realidad que nos proporciona no es más que un esquema en constante evolución(...) que únicamente representa una verdad relativa." "El objeto de la ciencia no es tanto ofrecer una determinada visión de la realidad, sino poder proporcionar una visión de la realidad cada vez más exacta". Creo que está tan claramente expresado, que no necesito explicar estas dos citas con las que cierro el resumen.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Retomando resúmenes

Llevo unas semanitas complicadillas y bastante improductivas para fuera (bastante productivas para dentro, por otro lado...)...pero estamos de vuelta!

No me sorprende no haber hecho aún el resumen de la tercera lectura...es bastante más dura que las anteriores: por un lado, volvemos a tener el mismo problema de los niveles de discurso, pues es un autor hablando de otro, lo que al entrar en mi foro interno genera un diálogo de besugos en compañía de mi yo y sus adláteres. Por otro lado, el texto alcanza unos niveles de abstracción que debería complementar con bajadas a la realidad que lo hicieran más comprensible.

Como vimos en clase, el texto habla de las concepciones del mundo, de esos entramados de sentido que aplicamos a todo lo que llega a nuestra percepción. Son marcos en su mayoría "implicitos, inconscientes en el sujeto que obra o reacciona", y que guardan relación con la sociedad en la que estamos imbricados sin remedio, con su cultura. Una vez hecho esto, el autor renuncia -no de forma gratuita- al análisis de los aspectos no formales de esos entramados, aunque para ello primero reconoce su existencia, y justifica esta renuncia diciendo que "para el estudio de las relaciones entre concepción del mundo y ciencia positiva (...) basta (...) con atender a los aspectos formales". Quizás en este punto pudieramos decir que el autor cae en cierta contradicción: ¿Cómo puede bastar con los aspectos "formales", sin ver las motivaciones profundas o "efectivas" de estos? ¿No será más bien una forma de escapismo para salvar algo de la "objetividad" que, sin embargo, criticará más adelante?

Acto seguido, se nos presenta el fracaso de la filosofía al intentar convertir la concepción del mundo en "un saber, conocimiento real de mundo, con la misma positividad que el de la ciencia".Se caracteriza a la ciencia como: intersubjetiva y capaz de "posibilitar previsiones exactas" al coste de manejar conceptos que nos alejan de la complejidad del mundo real. Estoy de acuerdo en que los conceptos pueden alejarnos en cierto sentido, pero: ¿No nos estaremos acercando a la realidad cuando somos de hecho capaces de predecir? Es cierto que desde una perspectiva, desde nuestros "marcos",.. pero, al fin y al cabo, la realidad es tozuda: si nos tiramos desde un quinto piso, caemos sin remedio. Esa previsión es muy real.

Para terminar el apartado, se dibujan algunas relaciones entre ciencia y concepción del mundo. Y es que una influye en la otra. Por esto mismo, "una concepción del mundo que tome la ciencia como único cuerpo de conocimiento real se encuentra visiblemente (...) por delante y por detrás de la investigación positiva": se quedará sin la inspiración de la visión del mundo, y a la vez la visión del mundo "intentará construirse con la marcha y los resultado de la investigación positiva".

A partir de aquí, se habla de la concepción Marxista del mundo, que quiere ser "explícita". Pero para ello requiere la "liberación de la práctica"; es decir, la liberación material: la propiedad común de los medios de producción. La concepción del mundo así pensada no sería "un sistema superior a la ciencia, sino un nivel del pensamiento científico", en el que se encuadrarían las motivaciones de esta, como el "inmanentismo". Cabe hacer una crítica a este inmanentismo desde un ejemplo concreto: el de Max Weber. Weber es un racionalista que intenta buscar el sentido del mundo, sus causas, en el mundo mismo. Sin embargo, esto le lleva a un "relativismo" que deja desnuda la misma pretensión de hacer ciencia. Esto ocurre puesto que, por un lado, nos da las guías para hacer ciencia -lealtad a la realidad, etc- mientras por el otro nos quita todo sustento que pudiera hacer de estas reglas algo inapelable. Weber deja todo abierto al devenir de la historia, que hará cambiar todo -los conceptos, concepciones y motivaciones- según el viento de los tiempos. No se atreve a decir que hay una justificación más allá del mundo para su rigor y su trabajo que no se justifica en este mundo, sino en lo que desconocemos: en nuestro subconsciente, en nuestra muerte, en lo que está fuera de la cueva platónica y de lo que sólo vemos las sombras. Por el contrario, nos deja solos en un mundo en el que los alumnos deben saber más que el maestro por el mero hecho de ser "más nuevos", donde por tanto no cabe decir que nada está bien o mal.

El marxismo -como Weber mismo criticó- da un paso más e identifica lo inmanente con lo material: con lo visible. No puede negar la existencia de las ideas, pero las somete como efecto del sistema de producción. Este materialismo se une a la dialéctica para conformar "los dos principios fundamentales de (...) la concepción comunista del mundo". Debemos reconocer que para hacer ciencia tenemos que perder parte de lo real por el camino, que tenemos que abstraer y subrayar unos aspectos a costa de otros, haciendo tipos ideales y, con ellos, mapas. La dialéctica se postula como solución definitiva a este problema, recuperando "lo concreto sin hacer intervenir más datos que los materialistas del análisis deductivo". Personalmente, considero esto con tan poco sentido como hacer una tortilla de patatas y después esperar de ella que surja un pollito y una mata patatera...

lunes, 16 de noviembre de 2009

Aprendizaje de 6 semanas...

Quizás es un título muy duro...pero teneindo en cuenta que la académica es la única vía de contribución a mi sociedad que ejercito, quizás sea conveniente y responsable hacerlo así. ¿Qué he parendido en seis semanas?

Primero, he encontrado una alternativa a estudiar para un exámen y después no acordarme de nada. Ya me había dado cuenta de que eso a penas funciona; de que lo que aprendía no lo aprendía estudiando para ese exámen, sino de otra forma, y no había alcanzado a ver cuál. Ahora sé que la clave es: 1, que el profesor le dé significado a lo que explique, que lo vincule con una ausencia de nuestro espíritu -da igual que existiera antes o que la cree él; 2, y al hilo de la anterior, que más vale dar 30 minutos duros de clase y el resto de marco que dar una hora y media y que nadie saque nada en claro; y 3, que el aprendizaje es memoria, y que si no hacemos el esfuerzo de recordar lo aprendido, se esfuma. Además, con el ejercicio que hicimos el primer día al exponer las deficiencias y las luces de nuestra educación, vimos como los mismos problemas se repetían una y otra vez como fallos del sistema y no sólo nuestros.

Segundo, y al hilo de las lecturas que hemos hecho, he conseguido reconocer mis limitaciones cognoscitivas como ser humano. Esta perogrullada no es más que decir que no puedo librarme del todo de mi subjetividad, de mi "concepción del mundo", aunque sí puedo intentar ser lo más leal posible a los hechos, y buscar la intersubjetividad como forma más fiable de acercamiento al mundo.

Tercero, que el trabajo en grupo requiere unas condiciones previas; no es una cuestión de poner a unas personas juntas y ya está. Las piezas de un reloj no constituyen un reloj hasta que están bien colocadas, y sólo entonces pueden dar la hora. Por tanto, la metodología, ese recipiente de conocimientos sobre cómo hacerlo lo mejor posible, resulta imprescindible. También la intuición puede ayudar; no en vano somos el Zoon Politikon.

Cuarto, y ay más vinculado a la asignatura en sí misma, he profundizado en algunos aspectos interesantes del capitalismo, como la flexibilización a la que ha recurrido para continuar su desarrollo, el uso de las Marcas como la venta de un estilo de vida, la teoría de los ciclos relacionada con el análisis de la crisis actual en la que nos encontramos...De esta forma, se me han abierto nuevos interrogantes, y nuevas disfunciones entre pedazos de conocimiento que debo ir limando y aclarando, intentando hacerlos conscientes siempre que pueda.

Quinto, y gracias a los comentarios de noticias, he podido ver de hecho algo que ya sabía implícitamente: todo el mundo está conectado. Nosotros elegíamos las noticias, sin un criterio estricto marcado...de hecho, alguna vez probé a coger noticias bastante poco relacionadas con la economía a primera vista, como aquella de la agresión de un Israelí a una mujer por caminar por "la acera de los hombres". Y sin embargo, al final cabía en la rosa de los vientos. Cualquiera debería poder ver la dosis de humildad que esto implica: para entender el mundo lo cortamos y despedazamos en trocitos, lo clasificamos en "departamentos" y hacemos "asignaturas".Sin embargo, y aunque esta es la única forma que tenemos de hacercarnos a la realidad, estamos falseándola hasta dejarla irreconocible, de tal modo que cualquiera de nuestras opiniones tendrán que ser modestas, alejadas de la tentación a la soberbia y a la omnipotencia.

Y sexto. En el trabajo en grupo hemos descubierto el placer de trabajar en comunidad -si bien cuesta mucho salirse del paradigma anterior, y a veces caemos en él sin remedio y divagamos. Esto requiere una responsabilidad que cuesta, pero que será imprescindible para el resto de nuestras vidas si queremos intentar sobreponernos a los defectos de nuestra educación. Además, respecto al tema que no ocupa -las economía participava como alternativa a la globalización- hemos empezado a dar caza a nuestros prejuicios -en exceso optimistas, tal vez; si bien puede que no podamos librarnos de ellos, al menos esta bien darse cuenta y sincerarse tanto con la comunidad como con uno mismo.

Así es que parece que sí que estoy aprovechando el tiempo (aunque siempre se podría hacer más y voy con retraso en la publicación de algunas cosillas del blog...). Pero está siendo muy útil, especialmente en articulación con Teorías Políticas Contemporáneas.